Voy dando lastima a las calles mojadas
por las que camino,
las miro,
cabizbaja lloviéndoles encima.
Me dirijo no se a donde
pero no me he detenido...
ya recuerdo,
mi hogar que es un reloj
que no marca tiempo.
Ya nada es como ayer pero me sabe igual,
como un café pasado de amargo,
como un queso rancio que apesta
y tiene mal sabor.
Sigo pensando...
bendita soledad que en mi confías.
Estoy ligada por un lado de mi cabeza al mal,
¿dije mal?
pregunto: ¿qué es el mal?
así está de fácil
y estúpido:
mi único vicio que me alimenta desde adentro...
dolerme.
He tropezado.
-¡Qué torpe!
me digo enseguida,
haciendo hacia un costado mis labios.
Espera, espera...
¿Cuántas veces he tropezado hoy?
ya no importa si soy despistada
o es el suelo que ama mi rostro,
o es que me aman poco
o es que siempre quiero más.
Todos queremos más,
supongo
o tal vez yo me amo poco.
Por lo menos la lluvia me cubre...
leyes de la vida,
cuando se le antoja.
A lo lejos se dejan ver los relojes rutinarios,
las luces que siempre danzan igual,
los mismos perros ladrando al vacío,
yo.
A lo lejos veo mi casa.
Aquí vamos de nuevo.
jueves, 31 de marzo de 2016
Sabes a donde ir...
Camina...
sereno,
a paso lento
pero no te canses de sostener tu magia,
es la única que puede rodearte
sin que te partas.
¿Qué son tus pisadas en comparación a ti?
tú eres fuerte,
tú eres más,
y la magia que no se aleja.
Masoquista solo ella.
Sereno camina.
Te pareces a mi en el querer,
pero cuando te regalo de mis aguas
entonces tú eres mar
y yo la arena hundida.
Coge de ti un pedazo de tiempo
y dale vuelta,
coge de ti los puñados de deseos
y tíralos en mis ojos...
¿Me comprendes?
A lo que voy es que
te he robado un poco de magia
y las tengo en mis pupilas...
en mi alma.
Ya sabes,
estas...
las ventanas de tu casa.
Así que...
camina,
sereno a paso lento...
Ya sabes a donde ir.
sereno,
a paso lento
pero no te canses de sostener tu magia,
es la única que puede rodearte
sin que te partas.
¿Qué son tus pisadas en comparación a ti?
tú eres fuerte,
tú eres más,
y la magia que no se aleja.
Masoquista solo ella.
Sereno camina.
Te pareces a mi en el querer,
pero cuando te regalo de mis aguas
entonces tú eres mar
y yo la arena hundida.
Coge de ti un pedazo de tiempo
y dale vuelta,
coge de ti los puñados de deseos
y tíralos en mis ojos...
¿Me comprendes?
A lo que voy es que
te he robado un poco de magia
y las tengo en mis pupilas...
en mi alma.
Ya sabes,
estas...
las ventanas de tu casa.
Así que...
camina,
sereno a paso lento...
Ya sabes a donde ir.
Melodías que acompañan.
lunes, 21 de marzo de 2016
Saberte en la poesía...
Sentimientos escritos con tinta de sangre y miel...
Aquellos remolinos que llegan
de repente a mi cabeza
con brisas que golpean el pecho anunciado su venida.
de repente a mi cabeza
con brisas que golpean el pecho anunciado su venida.
Me dejo llevar
y me sigue envolviendo
y me sigue envolviendo
hasta dibujar toda una historia con el lapicero,
mágicos minutos vividos en el corazón de los que serán recuerdos.
Suelo tener la osadía de decir
que solo escribo lo que me dicta la esencia de este personaje,
que aun no logro descifrar si soy yo,
si son muchos o si es la nada valiente...
que solo escribo lo que me dicta la esencia de este personaje,
que aun no logro descifrar si soy yo,
si son muchos o si es la nada valiente...
pero seguiré escribiendo.
Seguiré escribiendo lo que tu voz impredecible me dicta
y dejaré la huella de lo que
has creado en mí.
y dejaré la huella de lo que
has creado en mí.
Mas allá del aliento,
mas allá de la profundidad,
seguirá el sonido de tu voz dictándome lo que soy,
lo que eres,
lo que es aquel o aquella.
mas allá de la profundidad,
seguirá el sonido de tu voz dictándome lo que soy,
lo que eres,
lo que es aquel o aquella.
Lo que es saberte en la poesía...
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